Ahí nos vemos.
7.2.10
2.2.10
El único consejo sobre hacer cine que necesitas
Shoot the damn thing.Son consejos muy vagos y generales. Hasta obvios, si se quiere. Pero no se necesita mucho más.
Bill Watterson:
An artwork can stay frozen in time, but I stumble through the years like everyone else. I think the deeper fans understand that, and are willing to give me some room to go on with my life.Bill Watterson, en entrevista a 15 años de Calvin & Hobbes.
8.1.10
2.1.10
31.12.09
30.12.09
QDEP Iván Zulueta
Ha muerto Iván Zulueta, artista multidisciplinario, director de esa joya que es Arrebato. Hoy volveré a ver esa película en su honor.
29.12.09
24.12.09
17.12.09
15.12.09
13.12.09
¿Películas blancas?
Las tres películas más taquilleras de nuestro cinito mexicano este año van a ser El Estudiante, Recién Cazado y Otra Película de Huevos y un Pollo. Cintas de las que se esperaba mucho se quedaron muy atrás. Películas muy buenas ni siquiera aguantaron un par de semanas en cartelera.
Dejando de lado Otra Película de Huevos (que es todo un fenómeno y se estreno con bombo y platillo), las otras dos películas triunfaron a base de persistencia en las salas, del "boca-oreja" y recomendaciones. No he visto ninguna de las películas mencionadas, ni pretendo entrar en juicios de valor, pero las opiniones -especialmente en el caso de El Estudiante- son contrastantes. La crítica (que cada vez más sirve sólo para dos cosas) y el público más especializado (por llamarlo de alguna manera) no la bajan de cursi, superficial e intrascendente. Sin embargo el público en general la ha hecho no sólo sobrevivir, sino triunfar, alabándola como una película "linda" y llena de valores. Además, es recurrente el que quienes la han visto y la defienden en foros (IMDB, Reforma) o en pláticas la señale como una grata excepción a la regla del cine mexicano violento, sombrío y deprimente.
(Hace unas semanas en una entrevista, René Bueno, director de Recién Cazado, mencionaba que el público mexicano quiere "películas blancas", sin groserías, violencia ni narcos. Decía que "con frecuencia el cine mexicano es muy burdo, de lenguaje muy fuerte, mucha droga, violencia, denuncia social y la gente huye de eso". Probablemente a ese mismo público no le moleste tanto ir a ver la última entrega de Saw o algún blockbuster gringo violento pero "blanco", pero ese es otro tema.)
Esto presenta muchas preguntas para la gente que está haciendo cine en México, pero especialmente creo que pone en evidencia lo distanciados que están del supuesto "gran público" al que quieren llegar. Lamentablemente, y a pesar de que cada año se hacen más y mejores películas en México, los cineastas viven separados de su público, con el que sueñan pero al que rara vez llegan. Las películas que triunfan en la taquilla nacional (con sus contadas excepciones) se limitan a fenómenos puntuales o historias cortadas con el molde de la fórmula gringa, mientras que aquellas que triunfan en festivales internacionales y con la crítica rara vez llegan a las salas y si lo hacen son generalmente ignoradas por el público.
¿Qué es lo que quiere la gente, entonces? Imposible saberlo. Pero sí creo que situaciones como esta alertan sobre la necesidad de repensar los modelos con los que opera el cine mexicano. Hay que acercar el cine menos comercial (de ficción y documental) al público sin depender de circuitos comerciales, repensar los temas de distribución y promoción, abaratar el costo de producción de películas que son muy caras y que ponen todas sus cartas en un sistema de distribución y exhibición que no funciona a su favor. Pero al mismo tiempo hay que producir más y mejores películas comerciales. Ambos cines son necesarios, y entre más cine mexicano vea la gente más fácil será el ir borrando esa línea que los divide.
Dejando de lado Otra Película de Huevos (que es todo un fenómeno y se estreno con bombo y platillo), las otras dos películas triunfaron a base de persistencia en las salas, del "boca-oreja" y recomendaciones. No he visto ninguna de las películas mencionadas, ni pretendo entrar en juicios de valor, pero las opiniones -especialmente en el caso de El Estudiante- son contrastantes. La crítica (que cada vez más sirve sólo para dos cosas) y el público más especializado (por llamarlo de alguna manera) no la bajan de cursi, superficial e intrascendente. Sin embargo el público en general la ha hecho no sólo sobrevivir, sino triunfar, alabándola como una película "linda" y llena de valores. Además, es recurrente el que quienes la han visto y la defienden en foros (IMDB, Reforma) o en pláticas la señale como una grata excepción a la regla del cine mexicano violento, sombrío y deprimente.
(Hace unas semanas en una entrevista, René Bueno, director de Recién Cazado, mencionaba que el público mexicano quiere "películas blancas", sin groserías, violencia ni narcos. Decía que "con frecuencia el cine mexicano es muy burdo, de lenguaje muy fuerte, mucha droga, violencia, denuncia social y la gente huye de eso". Probablemente a ese mismo público no le moleste tanto ir a ver la última entrega de Saw o algún blockbuster gringo violento pero "blanco", pero ese es otro tema.)
Esto presenta muchas preguntas para la gente que está haciendo cine en México, pero especialmente creo que pone en evidencia lo distanciados que están del supuesto "gran público" al que quieren llegar. Lamentablemente, y a pesar de que cada año se hacen más y mejores películas en México, los cineastas viven separados de su público, con el que sueñan pero al que rara vez llegan. Las películas que triunfan en la taquilla nacional (con sus contadas excepciones) se limitan a fenómenos puntuales o historias cortadas con el molde de la fórmula gringa, mientras que aquellas que triunfan en festivales internacionales y con la crítica rara vez llegan a las salas y si lo hacen son generalmente ignoradas por el público.
¿Qué es lo que quiere la gente, entonces? Imposible saberlo. Pero sí creo que situaciones como esta alertan sobre la necesidad de repensar los modelos con los que opera el cine mexicano. Hay que acercar el cine menos comercial (de ficción y documental) al público sin depender de circuitos comerciales, repensar los temas de distribución y promoción, abaratar el costo de producción de películas que son muy caras y que ponen todas sus cartas en un sistema de distribución y exhibición que no funciona a su favor. Pero al mismo tiempo hay que producir más y mejores películas comerciales. Ambos cines son necesarios, y entre más cine mexicano vea la gente más fácil será el ir borrando esa línea que los divide.
Carlos Raygadas:
"La mayoría del cine que se hace en el mundo no es cine, sino básicamente literatura filmada con los medios teatrales, donde lo más importante es contar una buena historia. Esto implica que, por ejemplo, el cine no debería tener escenarios reconstruidos, historias como un fin, o actores conocidos, pues tener estrellas forma parte del show business, que viene del teatro, del burlesque o de la comida del arte, de la tradición más antigua de los actores que se volvían estrellas, algo que es metacine."Básicamente el discurso que también esgrimen genios locos como Peter Greenaway. No lo comparto, pero es interesante, y además le ha dejado verdaderas joyas como Luz Silenciosa, una película bellísima.
La nota completa la pueden leer en Reforma ($), pero les anexo algunas otras citas de la misma.
"(...) Hay un proceso de asociación sensorial como en la música, la pintura o la fotografía. Y todo eso no constituye una suma, sino una especificidad, la cual, en el cine, todavía está muy lejos del espectador y de lo que se ve, por lo que el cine, a mi juicio, todavía no despega y debe evolucionar muchísimo."
"Cuando el cine es literatura ilustrada, el cómo parece ser lo importante. Pero yo hablo de un qué, de algo constitutivo. Y la técnica, que es importantísima porque todo oficio requiere de una gran técnica para hacerse en condiciones, necesita alma, que es lo que da realmente valor y potencia a la creación."
"Son momentos que se complementan con la imaginación, pero que no son puramente imaginarios. Son golpes que me vienen de la realidad, de los que vienen sentimientos que generan ideas, las cuales se constituyen en un motor que tira de todo un universo que se va creando. Y es ahí cuando surge la película completa, que escribo a manera de guión técnico con descripción pormenorizada de planos y de tiempos."
12.12.09
11.12.09
Letra y Trazo Volumen I en Google Books
Por casualidad me encontré en Google Books el libro Letra y Trazo Volumen I, en el que adapté junto a Óscar Carreño cuentos de David Toscana, Patricia Laurent, Antonio Ramos y Joaquín Hurtado.
Si les interesa comprarlo, escríbanme.
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10.12.09
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