30.12.04

Una conversación en dos episodios



Que audacia de Richard Linklater. Ese afán de experimentar con la experiencia (valga la redundancia) cinematográfica es la que al final crea películas que logran trascender, y sin duda lo ha logrado con Before Sunrise y Before Sunset, que no sólo son una preciosa historia de amor, sino verdaderos logros en cuanto al juego de la temporalidad del cine, así como de la colaboración entre director y actores. En menos de 200 minutos de metraje (el de las dos películas juntas) somos testigos de un diálogo inteligente (aunque a veces, por su propia naturaleza y la del espectador como voyeur, parezca bobo) y del acercamiento (coqueteo casual, cortejo directo, reto existencial) de dos mentes, en una situación con la que todos podemos identificarnos en algún momento de la película.

Mucha gente la ha criticado como "pretenciosa", pero en realidad es sólo una continuación de los temas que Linklater ha planteado en otras películas, como Slacker, Dazed and Confused y Waking Life. El desarrollo de esas dudas y de esa exploración es más que evidente en la forma en la que aborda la historia de amor entre Jesse y Celine, primero de una forma juguetona y más inocente (en el sentido de la visión de los personajes hacia el mundo) en Before Sunrise, y ahora quizá un poco más amarga y profunda en Before Sunset. Precisamente esa es una de las cosas que más me gustaron de la película: a pesar de tratarse de una misma conversación (aunque con una pausa de nueve años) se puede sentir el dolor, las dudas, las diferentes perspectivas de la vida, etc. que cada personaje tenía en cada uno de los momentos de su vida en los que se encuentran. Primero está el sentimiento de que todo es posible, de que la vida está ahi esperando a que la tomen. Después, la amargura, la revelación de que las cosas no han salido como ellos esperaban y la duda de lo que podría haber sido. Cada uno de estos rasgos (tan bien construídos en diálogos y acciones por Linklater, Ethan Hawke y Julie Delpy) hacen que la historia de Jesse y Celine cobre vida, y que se tenga la esperanza de que este diálogo sea revisitado algunas veces más (¿quizá cada nueve años?) para ver como las vidas de estos dos convergen o divergen.

Si el diálogo entre estos dos personajes es ya motivo suficiente para caer enamorado ante estas dos películas, es bastante admirable la forma en la que Linklater aborda ambas películas desde un punto de vista técnico. La cámara como un personaje más que sigue a la pareja por las calles de Viena o París, presentando todo casi en tiempo real, sin efectismos ni trucos, y siempre manteniéndose a la distancia necesaria para apreciar el momento, acercándose a sus rostros o alejándose para enseñarnos a los dos en el contexto de su tiempo y su espacio.

Por ahora esta conversación queda truncada. Celine, bailando mientras imita a Nina Simone y se sirve té, voltea con Jesse y le dice que va a perder su vuelo, viaje que lo llevaría de vuelta con su esposa y su hijo. Él lo sabe, pero no se mueve de ese sofá, fascinado de nuevo por esa francesa y ese encuentro. Y la pantalla se va a negros con la música de Simone mientras todos nos imaginamos lo que Jesse hará después, o quizá preguntándonos que haríamos nosotros si estuvieramos en su lugar.

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Hero



La primera vez que vi Héroe, la película de Zhang Yimou, fue hace más de un año, gracias a un DVD que Daniel Pérez trajo, si mal no recuerdo, de la Comic-con de San Diego. Me enamoré de la película al instante. Cuando terminé de verla (y después de haber repasado de nuevo varias secuencias, como la de Maggie Cheung y Zhang Ziyi entre las hojas) sentí ganas de comentarla en el blog, de hacer que más gente la buscara y disfrutara como yo, pero a falta de palabras lo único que hice fue subir una fotografía de la película (desde entonces ha desaparecido, pero si mal no recuerdo era una de Tony Leung y Maggie Cheung en el lago en el que sus personajes se conocen). No necesitaba nada más; esa imagen (como muchas otras de la película) hablaba por si sola de la belleza y la armonía que encontré en Héroe.

Comprendo hasta cierto grado que esta sea una película que polarice las opiniones. Muchos irán a ver un festival de sangre recomendado por Quentin Tarantino y se encontrarán con un intenso drama que mezcla lo épico y lo histórico con lo romántico, una historia de grandes silencios. Pero en mi opinión lo que ha logrado Zhang Yimou es uno de los documentos cinematográficos de más perfección, en donde todos los elementos encajan (las imágenes, el sonido, la música, la historia, las actuaciones) sin dejar hueco alguno para la crítica.

Héroe estuvo siempre planeada para el éxito. Es la producción más cara y ambiciosa de la historia del cine chino, sin duda "inspirada" por el éxito internacional del Crouching Toger, Hidden Dragon de Ang Lee. Yimou, que siempre había realizado trabajos más intimistas y de menor escala en cuanto a producción se refiere, no parece haberse limitado en nada; es más, lleva la experiencia cinematográfica al extremo, creando una gran armonía entre la poesía de las artes marciales, el diseño de sonido (que, junto con la música, es espectacular), una historia épica que recuerda en su narración al Rashomon de Kurosawa, dotando a cada versión de un único enfoque visual, y que trata con igual maestria los momentos intimistas (la historia de amor entre Espada Rota y Nieve Voladora) que las batallas épicas (como el comienzo de la película, con el ejército del Rey Qin en todo su esplendor).

Además de la presencia de Kurosawa, se percibe en la película otra presencia, quizá más discreta pero igual de poderosa: la del director Wong Kar-Wai. ¿Pueden dejar de pensar en In the Mood for Love o 2046 cuando ven esos geniales momentos entre Tony Leung y Maggie Cheung, fotografiados magistralmente por Christopher Doyle?

Quizá sea cliché mencionarlo, pero sin duda Héroe se ha hecho un lugar en la historia como un clásico instantáneo.

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29.12.04

Las cinco películas mexicanas más vistas del año:

1. Un Día Sin Mexicanos, de Sergio Arau - $66 millones de pesos (5.8 MDD)
2. Matando Cabos, de Alejandro Lozano - $62 millones de pesos (5.5 MDD)
3. Zapata, el Sueño del Héroe, de Alfonso Arau - $40 millones de pesos (3.5 MDD)
4. 7 Mujeres, un Homosexual y Carlos, de René Bueno - $15 millones de pesos (1.3 MDD)
5. Las Lloronas, de Lorena Villareal - $14 millones de pesos (1.2 MDD)

La película más taquillera del año fue Shrek 2, con $316 millones de pesos (28 MDD). ¿Quieren seguir llorando? Más números de cine mexicano en El Sendero Gris.

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28.12.04

Susan Sontag

La intelectual estadounidense Susan Sontag ha fallecido a los 71 años en el Memorial Sloan Kettering de Nueva York. El cáncer sobre el que escribió en La enfermedad y sus metáforas ha terminado con la batalladora y comprometida escritora. En 2003 recibió junto a la autora marroquí Fátima Mernissi el Premio Príncipe de Asturias de las Letras.


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26.12.04

El recalentado

Tengo que admitir que mis días de andar de grinch acabaron bastante bien, con una buena reunión con amigos el jueves (cervezas primero con el Mudo y los cuates de la carrera, Chava, Candanosa, Gerardo y hasta Zazil y su hermana, importadas de Guadalajara y Cambridge respectivamente) y después a seguirla al Iguanas, al Kawas & Blogs, con Perea y su mujer y Grecia. Buena música, buen cotorreo, buenas cervezas. Me encontré por ahí a mucha gente que tenía años de no ver (Dávalos, Fabela, Balta, etc.) y otros que sólo conocía por oídas e internet (Marte). Me dieron los primeros dos PonchiPonx, en el que colaboran varios conocidos y amigos, y no puedo más que recomendarlo ampliamente. Es gratis, así que búsquenlo por ahi. Ojalá veamos pronto trabajos más largos de todos los involucrados. Terminé a las tres o cuatro de la mañana, disfrutando del primer frío verdadero del invierno, y con la gargánta destrozada de tanto tomar y hablar.

El viernes cena navideña en mi casa. Nunca había visto tanta gente aquí. A pesar de mi alergia a las reuniones familiares y multitudinarias, sobreviví y me la pasé bastante bien. Eso sí, la cena estuvo deliciosa (obra de mi mujer) y todavía ayer y hoy nos hemos estado llenando de recalentado (y todavía nos queda una bolsa de tamales en el congelador-- gloria).

Han sido días también de estar frente a la televisión viendo películas (entre ayer y hoy, el clásico The Gunfighter, Shaun of the Dead y The Hunted), y de desconectar un poco (aunque no del todo) del trabajo que todavía tengo encima durante estos días. Quedan sólo seis días para que se nos vaya el 2004, un año bastante agridulce. De mañana al jueves a trabajar, tratar de acabar el año atando todos los cabos sueltos, pero el viernes, ese día sí me pongo una de vikingo, hasta morir.

23.12.04

Los Increíbles



Poco se puede decir que no se haya dicho ya de Los Increíbles. La vi apenas ayer; el trabajo, el que sólo se haya estrenado en español y la época del año (niños por todos lados) me habían hecho evitarla. Es mucho mejor de lo que esperaba, y eso que tenía grandes expectativas.

Además de una inteligente comedia, parodia de los cómics de superhéroes y los seriales de aventuras y homenaje a los mejores villanos de Bond, Los Increíbles es una joya de la animación y el diseño. Desde que vi Iron Giant me hice seguidor de Brad Bird, y sabía que la dupla con Pixar daría grandes frutos. Por cierto que esa primera película de Bird pasó más bien desapercibida por el gran público, que debería de rescatarla, ya que es una de las mejores (en mi opinión, la mejor) películas de animación de los 90's. Espero que esta colaboración sea sólo el comienzo.

(En cuanto al doblaje mexicano, bueno a secas, sobre todo Consuelo Duval y Darío T. Pié, pero la traducción, bastante mala.)

18.12.04

La Iliada según Petersen

Acabo de pasar tres horas viendo como Hollywood trataba de que Homero se levantara de la tumba y cometiera un crimen violento. Me sorprende que no lo hayan logrado. Yo se que la mitología griega y sus historias no son fáciles de adaptar exitosamente al cine (son demasiado complejas, y sus héroes en muchas ocasiones bastánte antipáticos), pero esto es el colmo. Troy de Wolfgang Petersen es la materialización de todo lo que está mal en Hollywood: el simplificar héroes e historias legendarias en una fórmula (puedo ver a los productores y el guionista discutiendo sobre plot points, motivaciones y sugiriendo una historia de amor entre Aquiles y Briseida), el eliminar toda referencia mitológica para "humanizar" a los personajes, el exceso de efectos digitales que abruman y distraen de lo que es realmente importante en la historia.

¿Y la historia? ¡Qué importa! Que la guerra dure 15 días en vez de una década. Hagámos que Menelao muera a manos de Héctor, así nunca tendremos que mostrar que Helena vuelve con él y viven "felices para siempre". Tampoco matemos a Aquiles antes de lo del caballito (casi podría asegurar que en una junta alguien sugirió no matarlo); mejor que siga a su corazón para salvar a su amada. ¿Agamenón? Es el malo, que lo maten. Ajax es un héroe, no puede suicidarse, mejor que lo mate Héctor. Paris es el ídolo juvenil del momento, así que tampoco podemos matarlo. Y nada de dioses; ninguna deidad guió la flecha de Paris para acabar con Aquiles, no señor. Y así podría seguir un buen rato, pero para qué.

No puedo decir que no me gustaron algunas secuencias ni que no disfruté al ver breves instantes de la historia que debió haber sido, pero el disgusto al ver la cínica dirección de la maquinaria de Hollywood sobre ella pudo más.

Y ya que hablamos de Aquiles, esta semana ví la película sobre la vida de su supuesto descendiente, Alejandro Magno. Alexander, de Oliver Stone, es un fracaso como película, pero es un proyecto de tanta ambición que quedará como sujeto de estudio en los años por venir. Sería inútil tratar de señalar qué fue lo que falló, pero es un documento cinematográfico fascinante que intenta (sin lograrlo) abarcar lo que está detrás de la compleja y oscura vida de Alejandro. Al igual que Brad Pitt como Aquiles, Collin Farrel no parece lograr dar vida a un personaje que trasciende su propia historia; por un lado Pitt intenta dar profundidad y motivación -humanizar, pues- a un mito que nunca debió tenerlas, mientras que Farrel fracasa al intentar mostrar eso mismo en un personaje para el que eso sirvió de combustible para su ambición.

Se agradece, sin embargo, que Stone haya llevado su ambición hasta las últimas consecuencias, y que aunque haya fracasado lo haya hecho con una película de tal magnitud. Sus escenas de batalla son grandiosas (en Gaugamela logra mostrar con éxito la maestria táctica de Alejandro, mientras que en India logra imágenes bellísimas y brutales al mismo tiempo) y por momentos se puede casi sentir que la historia y las situaciones lo sobrepasaron, y que la falta de foco (o el afán de abarcarlo todo) fue su perdición.

Dos películas fallidas dentro de la maquinaria de Hollywood, aunque por razones muy diferentes.

16.12.04

Time

Ticking away the moments that make up a dull day
Fritter and waste the hours in an off hand way
Digging around on a piece of ground in your home town
Waiting for someone or something to show you the way


Estoy de vuelta después de cuatro o seis semanas de no escribir para este blog. Muchas cosas han cambiado, aunque todo parece seguir igual. Estuve fuera una semana, desconectado de todo, y regresé para darme de bruces con la realidad; perdí una persona importante para mí, pero al irse nos dejó una valiosa enseñanza y mucho trabajo por hacer. Parece cliché, y quizá lo sea porque muchas pérdidas te dejan grandes lecciones, pero fue como si antes de dar el último adiós físico nos tomara a todos de los hombros y de una sacudida (por no decir que de una bofetada) nos hiciera abrir los ojos a lo que viene. Después de dos días de estresante actividad (todo lo que trae consigo una muerte en la familia), me encontré sólo frente al cementerio, y con la luz del día apagándose poco a poco no dejaba de sentir alivio al saber que esa excelente vida culminó con la mejor de las muertes, aquella que aceptas y recibes, pero no con resignación sino con consciencia total de su significado, y también aquella con la que coronas una vida de enseñanzas y regalos.

En 18 meses perdí a mis dos abuelas a manos del cáncer. Un paso adelante, un brinco generacional, un cubetazo de agua fría que abre los ojos ante todo y ante todos.

Ciclos (Picos y Valles)

La última vez que escribí me preparaba para irme de viaje con mi esposa, y así lo hice, por carretera rumbo a Guadalajara con paradas en Real de Catorce, Queretaro, Morelia y Patzcuaro. Fue una semana de desconecte total, en el que me reencontré con buenos amigos y por fin vi cara a cara a otros que sólo conocía a través de internet. El pretexto del viaje fue el Festival Euforia, que en lo personal decepcionó (aunque, según tengo entendido, también se enfrentó a muchos contratiempos fuera del control de la organización), pero que creo reflejó fielmente el panoráma de nuestro comic nacional. Escribí poco sobre ella en ¡Sensacional! y he seguido a esa entrada con algunos otros textos que de una u otra manera reflejan mi punto de vista sobre los últimos años de comic en México.

Durante algunos años he sido más bien un espectador de lo que ha pasado en el comic mexicano, primero al haber perdido el interés (pérdida, me da gusto decirlo, sólo temporal) y después cuando los derroteros profesionales me llevaron por otros lares. Y a pesar del pesimismo del que muchos me acusan (especialmente cuando hablo de este tema), creo firmemente que estos momentos (aquellos en los que el medio está más disminuído y en los que nadie parece estar prestando atención) son los que presentan más oportunidades. Hay una nueva generación de historietistas que parecen estar -como algunas vez lo hicimos nosotros- tomando al toro por los cuernos y haciendo las cosas bien. Y también hay sobrevivientes de ese (discutible) "boom" de los 90's que reaparecen (si es que alguna vez desaparecieron) más maduros y con más camino recorrido para cristalizar aquella promesa que en algún momento representaron. Por primera vez en seis o siete años creo que esto comienza a despegar.

Por el Sendero

Mi otro blog, El Sendero Gris, que dedico a comentarios y noticias de cine, también ha cambiado. Se integraron al "equipo" Raúl Yépez, a.k.a. Tiburón, y el buen Jay, dos cuates de la blogósfera desde hace años. Cuando comencé el blog no pretendía más que tener un lugar donde archivar noticias del cine mexicano y en español, por motivos profesionales y de información, sin buscar comentar al respecto o hablar de otro tipo de cine. Los intereses de Jay y el Tiburón (compartidos en su mayoría por mí, aunque no cabían en la primera concepción del blog) seguramente llevarán al Sendero por otra dirección y le dará más interés.

Pasión futbolera

Una de las cosas que no cambió en este tiempo fue el campeón del fútbol mexicano. Me quedó la satisfacción de haber visto en la liguilla a los mejores Rayados que recuerdo, con goles, comunicación y un futbol bonito y fluído. Pero se toparon con pared. No creo que nadie a estas alturas siga pensando que Pumas ganó encerrándose y sin futbol; esas son cosas que se dicen con la calentura del momento y que no pueden sostenerse si se sabe apreciar el juego (y a los Rayados que sigan pensando eso los invito a ver los videos de la final del clausura 93 con Passarella). Afortunadamente la afición Rayada es una afición noble que no tardó mucho en superar el trago amargo y pensar en el futuro. Lo mejor del futbol es que siempre habrá un próximo torneo.

Y de la controversia de moda (la del nuevo presidente de los Tigres), mejor ni hablar. Dicen que mañana renuncia y a olvidar el asunto (aunque cada quien quiera olvidarlo por diferentes razones).

Por un país de lectores (nota al márgen)

Los dos libros más vendidos de la FIL de Guadalajara: la nueva edición de El Quijote, de Cervantes, y Cañitas de... mmm... no recuerdo como se llama el autor (y que, por cierto, ya prepara una versión cinematográfica de su best-seller).